-¿Por qué?
-Porque la felicidad sólo llama una vez a la puerta. Porque no hay mañana si no se vive hoy, y la alegría no se puede posponer. Si un día todo cambia seré feliz por haberlo vivido con profundidad, por no haberlo delegado a los demás, por haber disfrutado mientras tuve la posibilidad de hacerlo.